Existe desatención en medicina migratoria; Alejandro Díaz

Expo Seguridad realizó una sesión online de de preguntas y respuestas con el Dr. Alejandro Díaz Villalobos, experto en medicina migratoria e inmunología, delegado de la Organización Mundial Por la Paz (OMPP) en México y responsable directo de tratar con el centro de control de enfermedades y prevención, (CDC por sus siglas en inglés) y como preámbulo a su conferencia “Coronavirus, una amenaza global: discusión sobre bioseguridad y bioterrorismo.”

El experto en salud, Dr. Alejandro Díaz Villalobos, compartió su preocupación, en el cómo se esta “conteniendo” el COVID-19 en el país” Menciono que cuanta más información confiable tengamos, mejor será el resultado, así que ese es básicamente el desafío: la información.

De acuerdo con, Alejandro Díaz Villalobos, la medicina migratoria es una práctica necesaria, pero poco reconocida y aplicada en escasos países. “De hecho, solo hay cinco naciones que la ejercen: Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido, y se han ajustado a los lineamientos de un programa estándar en el que evalúan, desde una perspectiva médica integral, a los solicitantes de visa o residencia permanente porque reconocen la importancia de monitorear la salud de quienes llegan, como parte de sus estrategias nacionales de seguridad”.

Para el especialista, esta evaluación médica es muy necesaria porque ayuda a detectar afectaciones de enfermedades crónico-degenerativas, infecto-contagiosas, o de problemas de salud mental de quien arribe a un país.

“Los países deben aplicar esos controles para no correr el riesgo de que sus sistemas de salud pública se deterioren. Lo ideal sería que en todos los puertos de entrada se registren desde las huellas dactilares hasta toda la información biomédica del visitante, para ‘cruzar’ la información obtenida con la de otros países y de esa forma desarrollar un proceso organizado y seguro, con prácticas estandarizadas”, consideró.

El doctor Díaz apunta que la medicina migratoria es una práctica necesaria, pero poco reconocida y aplicada. Según Díaz Villalobos, el COVID-19 ilustra el alcance de un problema de salud migratorio, porque en todos los casos, excepto en China, el virus fue ‘importado’. Cuando se detecta un contagio como éste, se deben cerrar fronteras, generar un cerco sanitario territorial y emitir una alerta internacional para evitar salidas y entradas, pero como no se hizo se están superando cifras 4 millones de personas contagiadas en el mundo, más de 283 mil defunciones, 210 países con al menos un caso de coronavirus, y los números siguen creciendo.

Y es que estamos hablando de diferentes riesgos, desde tuberculosis hasta enfermedades de transmisión sexual o mentales, y males infectocontagiosos. Debemos asegurarnos que los migrantes estén libres de padecimientos, al mismo tiempo que cuidamos los accesos al país, considerando las fronteras, costas y los aeropuertos. El COVID-19 no es el resultado de una conspiración, es una realidad presente y esperemos que genere un despertar porque tenemos que prepararnos para la próxima; ya vimos los estragos de esta pandemia, tenemos que actuar desde ahora”, concluyó Alejandro Díaz.

 

 

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